Inicio de temporada de nieve en Masella y MolinaLas estaciones de Masella y La Molina estrenaron ayer la temporada de esquí 2009-2010. El inicio de la temporada de nieve fue posible gracias a la caída la pasada semana y al descenso de temperaturas, lo que ha permitido mantener y aumentar en los últimos días esa base natural con nieve artificial. El resto de las estaciones tiene previsto abrir en los próximos días -de aquí al puente de la Constitución- y todos los complejos de Catalunya se darían por satisfechos si la temporada que acaba de arrancar se cerrara con los 2,2 millones de días de esquí vendidos la pasada campaña. La crisis económica ha vuelto a marcar, por segundo año consecutivo, el arranque de un negocio que en Catalunya tiene cerca de ochocientos mil clientes. La afluencia de esos esquiadores a las pistas durante la última campaña dejó, sin embargo, muy claro que el esquí sólo teme a una crisis: la de la falta de nieve. El año pasado se acumularon grosores históricos en los Pirineos, y los esquiadores, pese a los apuros económicos, acudieron a las pistas en un número mayor que temporadas pasadas, con bonanza económica pero poca nieve en las estaciones. El esquiador se ha destapado -indica Xavier Nolla, director de Masella y presidente de la Associació Catalana de Estacions d\'Esquí i Activitats de Muntanya (Acem)- "como uno de los clientes más fieles del sector turístico". Y eso se agradece en tiempos de crisis. Además, las estaciones han detectado que esa fidelidad aumenta entre el esquiador de proximidad. Ese esquí de casa -que aglutinaría a todo el que viene del mercado nacional- es el que ahora se quiere mantener y potenciar. La prueba está en que prácticamente todas las estaciones catalanas han centrado sus últimas campañas en las ciudades más cercanas y en las capitales españolas. Apenas han lanzado ofertas en el extranjero. El esquiador que viene del otro lado de los Pirineos se ha destapado como mucho más infiel que el nacional. Las dos estaciones de Andorra -Grandvalira y Vallnord- son las que más han padecido esa fuga de clientes extranjeros a otros destinos. "Ese esquiador se mueve por ofertas y cambia de destino sin problemas, cuando encuentra algo más barato", revela Xavier Nolla. Con la crisis económica, muchos de los ingleses que, por ejemplo, iban a Andorra buscan ahora "gangas" en países del Este donde el esquí empieza a pisar fuerte con la llegada de clientes de toda Europa. El negocio de la nieve en Catalunya se mueve en los mismos parámetros del resto de Europa, añade Nolla, que también es consejero de Fianet, una organización que aglutina a las principales estaciones de esquí europeas. "En uno de los últimos encuentros -este otoño- se hizo especial hincapié en resaltar que las estaciones más cercanas a los grandes mercados son, en la actualidad, las que mayor número de esquiadores tienen". La mitad de los clientes de las estaciones son ya clientes de proximidad, aficionados que llegan a la estación a primera hora de la mañana y vuelven a dormir a sus casas finalizada la jornada de esquí. Este cliente no es el que más riqueza deja en el territorio, pero sí paga el forfait, lo que ayuda a las estaciones a cuadrar sus números. Àlex, Albert y Marc son tres de esos "esquiadores de casa". El jueves se enteraron de que el viernes abría Masella y a primera hora de ayer estaban ya a pie de pistas. Apuraron la jornada hasta el final y a media tarde regresaron a Mollet, que es donde viven. Los aficionados seguro que agradecerán esta temporada la contención en el precio de los forfaits. Todas las estaciones -lo que incluye a las de Andorra y Aragón- incluyen ofertas que suponen ahorros considerables para los esquiadores. Las rebajas o mantenimientos de precios respecto a la temporada pasada son muy similares entre los diferentes complejos. Y eso lo agradece todo el sector, pues "lo peor que podría pasar es que las estaciones de esquí entrásemos en una guerra de precios, como ha ocurrido con otros sectores del turismo", opina Xavier Nolla. Las estaciones catalanas han invertido esta temporada un total de 21 millones de euros (un millón corresponde a mejoras en los complejos de nórdico) y buena parte de ese dinero se ha gastado en maquinaria para aumentar la producción de nieve artificial. En época de crisis destaca la decidida apuesta que han tenido Masella y La Molina, las únicas estaciones de España, Andorra y Francia que han invertido en sendos telesillas. Lo que más se hace de rogar, hoy por hoy, son las reservas. Aureli Bisbe, director de Baqueira, indicaba días atrás que las peticiones eran inferiores a otros años. Cuando hacía estas manifestaciones aún no había caído la primera gran nevada de este otoño, lo que demuestra que el esquiador sólo es fiel cuando tiene asegurado que las pistas estarán en perfectas condiciones. Aseguratuviaje.es ofrece seguros de esquì y snowboard anuales y por viaje, de todas las aseguradoras de viaje de España. Cotiza ahora tu seguro y viaja progetido.
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